
Como se forman los Embriones,
como se produce un embarazo?
Por la
Dra. Marisa Geller.
Asesora Editorial Obgyn.net Latina
La esterilidad es un problema que afecta a la pareja.
Trae miedos, ansiedad, bronca, culpa, angustia y al final esperanza. Es un tema
que llega a lo más profundo de la vida e invade la relación de pareja. La
esterilidad le saca toda la energía y la atención a quien la padece. Puede
requerir mucho tiempo y dinero. Puede transformarse en una obsesión.
Las parejas tienen muchas preguntas y pocas
respuestas. ¿Cuáles son los mejores médicos? ¿Cuál es el mejor tratamiento?
¿Cuáles son las opciones y los pasos a seguir?
Enfrentar el problema de la esterilidad no es fácil,
pero cuanta más información uno tiene, más sencillo es el camino a recorrer.
Los pacientes tienen que saber para poder entender y así tomar una actitud más
activa en su tratamiento.
¿Por qué es tan importante estar bien informada? Desafortunadamente, muchas parejas estériles tienen malas experiencias por la falta de información.
1.
Puede que tengan un problema que requiere un
tratamiento en particular pero que no se lo estén dando. Los problemas de
esterilidad que no tienen tratamiento son devastadores pero, la infertilidad
que no está siendo correctamente tratada es una tragedia.
2.
Puede que no tengan hecho el diagnóstico
correctamente.
3. Su medico,
aunque sepa mucho, puede no estar en el camino correcto.
4.
Puede que no estén recibiendo un tratamiento lo cual
puede disminuir las chances de concebir.
5. Hay un nivel de tolerancia para cada uno. El límite
puede ser financiero, físico o emocional. A veces, la tolerancia puede
superarse antes de que la pareja reciba el tratamiento apropiado.
Estar bien informada ayuda a determinar si el tiempo,
esfuerzo y dinero están bien aprovechados. Ayuda a lograr el embarazo y a saber
parar. Permite mantener un control en el resto de los aspectos de la vida y
saber que aunque el embarazo no se logre, se hizo todo lo posible y ya no hay
recursos que agotar. Ese conocimiento da fortaleza para seguir adelante.
Para poder entender todos los aspectos involucrados en
la esterilidad primero hay que conocer como es el aparato reproductor femenino,
el masculino y como se producen los óvulos, los espermatozoides y como se
produce la fertilización. Aprendiendo como funcionan normalmente todos los
órganos y entendiendo la importancia de los mismos en cada paso, resulta más
sencillo establecer que es lo que está fallando.
El Aparato Reproductor Femenino
Los órganos del aparato reproductor y sexual que están
por fuera en el organismo se llaman genitales externos. Hay tres agujeros en la
zona genital. La uretra, de donde sale la orina; por debajo está la apertura de
la vagina llamada introito y el tercero es el ano.
La zona externa de los genitales es la vulva. Esta
involucra al clítoris, los labios mayores y los labios menores. La parte más
sensible de los genitales externos es el clítoris porque es un órgano con
muchas terminaciones nerviosas y su única función es dar placer en el acto
sexual. Los labios mayores son los más externos y están alrededor de la
apertura de la vagina y su función es la protección de la misma. Los labios más
internos son los labios menores que son sensibles al placer sexual. Al
estimularlos se oscurecen y se hinchan.
La vagina es un músculo que conecta el útero con el
exterior. La misma provee una salida al líquido menstrual y una entrada al
semen. Normalmente es plana, como un globo colapsado y se puede estrechar para
acomodarse para poner un tampón, un pene o la cabeza de un bebé. Las paredes de
la vagina forman un espacio que termina en el cuello uterino.
El útero es el lugar donde el huevo fertilizado crece
y se desarrolla en un bebé durante el embarazo. El útero está en la pelvis, por
debajo del abdomen, justo detrás de la vejiga. Es un órgano hueco como una pera
y del tamaño de un puño. Dentro de las paredes musculares del útero hay una
línea muy fina que es la capa más interna del útero llamada endometrio, donde
se debe implantar el huevo fertilizado. Si no se produce el embarazo, el
endometrio se descama y se pierde en lo que se dio a llamar como menstruación.
El útero tiene un cuerpo y un cuello. Este último
conecta al útero con la vagina y contiene unas glándulas especiales llamadas
criptas que producen moco. Este moco ayuda a mantener las bacterias fuera del
útero y permite el ascenso de los espermatozoides en el período próximo a la
ovulación (ver figura 1).
Las trompas de falopio están unidas a la parte
superior del útero a cada lado y tienen una longitud de 10 cm aproximadamente.
Cada una forma un camino estrecho que se abre a la cavidad abdominal, cerca de
los ovarios. El óvulo y el espermatozoide se unen en la trompa donde
fertilizan. Luego viajan juntos al útero donde se implanta el embrión. Las
trompas tienen millones de pequeños pelos llamados cilias que tienen un
movimiento con ritmo propulsivo. Las trompas también tienen la función de
nutrir al huevo en su transporte al útero.
Los ovarios tienen la forma y el tamaño de una
almendra y tienen dos funciones: la producción de óvulos y la secreción de
hormonas. Todos los meses, en el momento de la ovulación, un óvulo maduro sale
de uno de los ovarios. Este es agarrado por las fimbrias y llevado a las
trompas.

Figura 1:
Aparato genital femenino.
El ovario tiene 2 millones de óvulos durante la vida
fetal. Desde ese momento, el número de óvulos disminuye progresivamente hasta
llegar a tener 300,000 al nacer. Durante la etapa fértil, menos de 500 óvulos
serán transportados a las trompas, uno por ciclo comprendido entre los períodos
menstruales. A diferencia de los hombres que producen constantemente millones
de espermatozoides, el ovario nunca produce óvulos nuevos. Un óvulo madura por
vez con cada ovulación y esto culmina con la menopausia.
EL CICLO MENSTRUAL
El aspecto del sistema reproductivo del que la mujer
es consciente es de la menstruación que tiene todos los meses. El ciclo
menstrual es el tiempo que transcurre desde el comienzo de un período hasta el
comienzo del siguiente. Generalmente, los ciclos menstruales duran cerca de 28
a 35 días pero se considera normal entre 3 y 6 semanas.
Durante el ciclo menstrual, el útero se prepara para
el embarazo. Bajo la influencia de las hormonas como los estrógenos, el
endometrio aumenta su grosor y se prepara para alojar al óvulo fertilizado. Si
no hay un embarazo, el útero se desprende del endometrio produciendo un
sangrado menstrual que va desde el útero a la vagina. La menstruación es,
entonces, la descamación del endometrio que arrastra algunos vasos. Se puede
acompañar de coágulos.
LAS HORMONAS
La reproducción es como una orquesta y los órganos del
aparato reproductor deben estar sincronizados para realizar su labor en el
momento justo. Las hormonas son las que dirigen todo este sistema tan complejo.
Son sustancias producidas por el organismo que envían mensajes de un lugar a
otro del cuerpo. Hay dos hormonas femeninas, los estrógenos y la progesterona
que son producidos por los ovarios.
El ciclo de producción de hormonas ováricas tiene dos
fases. En la primera mitad llamada fase folicular, los estrógenos juegan un rol
dominante. Durante esta fase el óvulo madura dentro del folículo que está
dentro del ovario. Las células que rodean al óvulo se llaman células de la
granulosa y células de la teca y el líquido que se acumula es el líquido
folicular y esto forma el folículo. Este folículo secreta una gran cantidad de
estrógenos al torrente sanguíneo que son producidos por las células de la
granulosa. Este estrógeno circulante llega al útero y estimula a que el
endometrio se engrose.
La segunda fase de producción hormonal comienza luego
de la ovulación, cuando el folículo se transforma en el cuerpo lúteo. Este
último produce grandes cantidades de progesterona. La progesterona viaja por el
torrente sanguíneo hasta el útero y complementa el trabajo que empezaron los
estrógenos estimulando al endometrio a madurar para hacer posible que el óvulo
fertilizado pueda implantarse. En el caso de que el embarazo no ocurra, la
producción de estrógenos y progesterona cae 10 a 14 días luego de la ovulación
en el momento que el cuerpo lúteo desaparece y el endometrio se disgrega y se
elimina con la menstruación.
¿Cómo se regula y se sincroniza la liberación de estas
hormonas? Esto se logra por un feedback negativo que consiste en una
disminución de la secreción de una hormona cuando el propio organismo censa que
se ha liberado en exceso. Se podría comparar con un termostato en un horno. Al
aumentar la temperatura, el termostato la reduce y cuando ésta disminuye la
hace subir; de esta manera se consigue la temperatura deseada. Una relación
similar se mantiene entre la hipófisis y los ovarios en la mujer y los
testículos en el hombre. Cuando las concentraciones de gonadotrofinas en sangre
aumentan, las hormonas ováricas aumentan. Así, aumentan los niveles de
estrógenos y consecuentemente la hipófisis comienza a disminuir la secreción de
gonadotrofinas, para mantener un equilibrio.
El aparato Reproductor
masculino
¿COMO SE PRODUCEN LOS ESPERMATOZOIDES ?
El
sistema de reproducción masculina comienza en el escroto, las bolsas que están
por detrás de pene. Cada una contiene un testículo que produce las células
sexuales masculinas llamadas espermatozoides y la hormona masculina llamada
testosterona. Los testículos están constituidos por lóbulos que se separan por
tabiques. Cada lóbulo tiene de 1 a 4 tubos seminíferos. En los tubos seminíferos
se forman los espermatozoides a partir de células germinales más inmaduras.
Todos los túbulos seminíferos van a desembocar hacia un mismo punto por donde
saldrán los espermatozoides. Los túbulos convergen en lo que se llama la
rete testis que se vacía en el epidídimo. El epidídimo es un túbulo largo y
finito que se enrolla para desarrollar una estructura compacta con una cabeza,
un cuerpo y una cola. La cola desemboca en la vasa deferens, que forma parte
del cordón espermático y termina en el conducto eyaculador en la próstata. Aquí
se une con las vesículas seminales y junto a éstas se abren a la uretra. Cuando se hace un corte de un
testículo, se ven los tubos seminíferos poblados por las distintas células
germinales (desde los estadíos más inmaduros hasta los espermatozoides) y unas
células de sostén denominadas de Sértoli. Entre los túbulos seminíferos se
ubican las células de Leydig que son las productoras de la testosterona (ver
figura 2).
Los
testículos necesitan estar a una temperatura menor al resto del cuerpo para
poder producir los espermatozoides; es por eso que se encuentran en estas
bolsas llamadas escrotales. La producción de espermatozoides comienza en la pubertad
Esto es en respuesta a la testosterona que empieza a producirse en ese momento.
A diferencia de las mujeres, la producción de células sexuales en el hombre no
se detiene por el resto de su vida.

Figura 2: Aparato genital
masculino.
La maduración del espermatozoide se logra en 75 días
aproximadamente. Al salir de los testículos pasan por el epidídimo donde
permanecen de 2 a 15 días para capacitarse, madurar y poder luego fertilizar.
Estos espermatozoides maduros quedan almacenados en el epidídimo hasta que
pasan por la vasa deferens y el conducto eyaculador en el momento del orgasmo.
El semen y la orina normalmente no se mezclan porque
la vejiga tiene un esfínter muscular que se contrae durante la estimulación
sexual y así cierra la salida de la vejiga a la uretra durante la eyaculación,
previniendo la salida de orina y que el semen vaya para la vejiga.
El semen está compuesto por un fluido seminal, la
secreción de las vesículas seminales y la próstata, que proveen un vehículo
para el transporte de los espermatozoides a la vagina. Sólo el 2 a 3% del semen
está compuesto por espermatozoides. Esto representa una cantidad aproximada de
200 a 500 millones de espermatozoides. Esto es posible porque los
espermatozoides son muy pequeños (son las células más chicas del organismo y
los óvulos las más grandes). La carga genética, es decir el ADN de los
cromosomas, se encuentra en la cabeza y la cola es la que realiza los
movimientos propulsivos para encontrarse con el óvulo en la trompa.
Los espermatozoides son bastante frágiles. Los hombres
producen tantos porque muy pocos sobreviven. Si el hombre no tiene relaciones
sexuales por varios días, los espermas que se almacenaron mueren. Es por eso
que la realización de un espermograma luego de un largo período de abstinencia
no es conveniente. Podría dar un gran número de espermas inmóviles o muertos y
tal vez no refleje la realidad. Así como no se pueden acumular espermas,
tampoco se acaban. El hombre produce permanentemente espermatozoides siempre y
cuando la espermatogénesis sea normal, y no se acaban si la frecuencia coital
es mayor.
El Rol de la Testosterona
Como ya mencionamos, la hormona sexual masculina más
importante es la testosterona que es producida por unas células especializadas
en los testículos llamadas células de Leydig. Estas están estimuladas por la
LH, la misma hormona que tienen las mujeres, para liberar testosterona.
Hay dos compartimentos separados en los testículos,
las células de Leydig están por fuera de los túbulos espermáticos. Esto explica
por qué no hay relación entre la virilidad (que depende de la producción de
testosterona) y la fertilidad (que depende de la producción espermática).
La testosterona ayuda a la producción de
espermatozoides pero también está involucrada en el crecimiento del vello, los
cambios en la voz, los cambios físicos que acontecen para que los chicos se
transformen en hombres, estimula el deseo sexual y aumenta la libido.
La producción y maduración de los espermatozoides en
los tubos seminíferos es estimulada por la FSH producida en la hipófisis y es
idéntica a la FSH que tienen las mujeres.
La odisea de los
espermatozoides en el aparato tracto reproductor femenino
Cuando una pareja tiene relaciones sexuales, el hombre
coloca el pene eréctil dentro de la vagina de la mujer. Al producirse el
orgasmo, el hombre eyacula millones de espermatozoides que tienen que viajar a
través del cuello y el útero hasta las trompas de Falopio. Algunos mueren por
la acidez de la vagina y otros permanecen en las criptas del cuello uterino
donde pueden quedar almacenados por 48 a 72 horas. Durante este tiempo, los espermatozoides
se liberan en pequeñas cantidades y se dirigen hacia las trompas. Es por eso
que no es necesario tener sexo todos los días para quedar embarazada, aunque el
óvulo viva sólo 24 horas.
El proceso de
fertilización
De
los cientos de espermatozoides que llegan al óvulo, sólo uno lo va a
fertilizar. La fusión de los cromosomas de la madre y del padre genera un ser
único con una carga genética distinta a los demás.
¿Cómo
llega el óvulo a la trompa? Cuando se produce la ovulación, el óvulo maduro se
libera del folículo que está en el ovario. Las fimbrias de la trompa atraen al
óvulo que tiene una cubierta no celular llamada zona pelúcida. Esta, a su vez
está rodeada por una capa de células que nutren al óvulo que forma el cúmulus
ooforus. Los espermatozoides liberan enzimas que permiten disociar las células
del cúmulus. Así logran unirse a la membrana pelúcida y uno de ellos la
penetrará, tomando contacto con el ovocito y activándolo para incorporar al
espermatozoide. Los espermatozoides liberan sustancias químicas en un proceso
llamado reacción acrosomal. Las enzimas realizan un pequeño agujero en la zona
pelúcida para que un espermatozoide pueda pasar. A su vez, el óvulo genera una
barrera impenetrable para evitar que otro espermatozoide entre.
De
ese espermatozoide se constituye el llamado pronúcleo masculino que tiene 23
cromosomas, y el ovocito aportará el pronúcleo femenino que también tiene 23
cromosomas. La unión de esos cromosomas permitirá la constitución de una célula
de 46 cromosomas, característica de la especie humana.
Luego, ese embrión va creciendo en número de células por sucesivas divisiones, y viaja por la trompa de Falopio hasta el útero. Esta travesía dura entre 3 y 5 días. El embrión se implanta en el endometrio al 7º día posterior a la fecundación y si todo sigue bien a los nueve meses de gestación nace un bebé.

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