
Depresión Posparto: Cuando se tiene un
hijo las madres pueden deprimirse
Por Karen Kleiman
Traducido y adaptado por la Dra Marisa Geller
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Cuando nace un hijo, todos
esperan que ese sea el mejor momento de la vida. Nadie espera que sea un
momento complicado con llanto, frustraciones, sensaciones incómodas, ataques
de ansiedad y/o depresión. No tiene sentido y no es justo. Julie no
podía darse cuenta por qué se sentía tan mal. Su hijo había nacido hacía tres
meses, lindo y sano. El parto había transcurrido sin complicaciones y su
marido, David había estado esperándolo con muchas ganas. Todo parecía
perfecto. Pero
algo estaba mal. Julie no podía explicarlo bien pero, no se sentía del todo
bien. Estaba mal, nerviosa y rara. Notaba que lloraba fácilmente y por cosas
sin importancia. David le dijo que estaba cansado de que ella estuviera tan
irritable y negativa todo el tiempo. Fantástico, dijo ella sarcásticamente,
Gracias por tu apoyo. Mientras
que la tensión entre ellos aumentaba, Julie continuaba sintiéndose cada vez
más fuera de control. Se preocupaba permanentemente de su bebé y no podía sacarse esos
pensamientos de la cabeza. Empezó a caminar en el medio de la noche y a no
poder consiliar el sueño. Esta
no soy yo, le decía a una amiga, Siento que me estoy volviendo loca. |
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Muchas mujeres escucharon de la depresión posparto
(DPP). Los estudios muestran que más del 30 por ciento de las madres
primerizas experimentan depresión clínica y/o ansiedad luego del parto. Como
Julie, algunas piensan que es un estado de locura que lo ven exacerbado por
el medio. Otras creen que es una condición que sólo afecta a las mujeres que
no quieren tener hijos o que no son buenas madres o que son débiles. Todavía
hay otras que piensan que es algo que solamente le pasa al resto de las
mujeres y que a ellas no les va a pasar. |
Los estudios muestran que
más del 30 por ciento de las madres primerizas experimentan depresión clínica
y/o ansiedad luego del parto. |
Ahora
sabemos que estas creencias no son ciertas. La DPP puede afectar a mujeres que
están felizmente casadas o que están en permanente conflicto con sus parejas.
Puede afectar a mujeres que tienen muchas ganas de quedar embarazadas y a
aquellas que quedaron embarazadas de un hijo no deseado. Puede tratarse de
mujeres que vienen de familias estables, que las contienen, sin antecedentes de
problemas mentales o mujeres con familias disfuncionales que tuvieron episodios
de depresión. Le puede pasar a cualquier mujer, inmediatamente luego del
nacimiento del bebé o muchos meses después.
Desafortunadamente,
la DPP no ha sido comprendida y por ende mal diagnosticada por mucho tiempo
tanto por las madres como por la comunidad médica. Hay muchas razones para
esto:
- Los médicos están acostumbrados a que
haya cambios emocionales durante el período posparto, por lo tanto hay una
tendencia a considerar normal el comportamiento materno y probablemente no
tomar a las actitudes de la mujer muy seriamente.
- Vivimos en una sociedad que no tolera los
sentimientos maternos de miedo, ambivalencia y bronca. A veces la
expresión de esos sentimientos se interpretan como inapropiados y fuera de
control.
- Las mujeres tratan de superar sus
expectativas de madres y cuando no lo logran, se sienten incómodas,
culpables y angustiadas. No piden ayuda porque no quieren ser consideradas
malas madres.
- Los síntomas de depresión y ansiedad
luego del nacimiento caen sobre la comunidad médica ya que las mujeres
consultan con psiquiatras, obstetras, pediatras y médicos generales.
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La autora: Karen Kleiman es una asistente social y madre de dos hijos que escribe y da conferencias sobre depresión posparto. Es autora de This isnt What I Expected: Overcoming Postpartum Depression (Bantam Books, 1994). Es fundadora y directora de The Postpartum Stress Center que provee consultas educativas, asesoramiento diagnóstico y terapia individual y grupal para mujeres y sus familias que experimentan dificultades relacionadas con el embarazo, pérdidas fetales y el período posparto. |

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