Infecciones
por Estreptococo
Grupo B
Una manera
de optimizar los cuidados
Para
médicos y pacientes
Por el Dr. James Allan McGregor
Asesor Editorial de OBGYN.net
Traducido
y adaptado por la Dra. Marisa Geller
A pesar de
que el Estreptococo Grupo B (SGB) fue descrito por primera vez hace cientos
de años, recién en 1961se lo consideró como una causa frecuente de infección
y muerte en recién nacidos. De acuerdo al CDC, aproximadamente 1 a 3 bebés de
cada 1,000 recién nacidos en los Estados Unidos sufren una enfermedad por
Estreptococo Grupo B, la mayoría en la primera semana de vida que es el
momento en que es más frecuente y a su vez es la causa más frecuente de
infección en el recién nacido. Los signos de infección incluyen la sepsis
(bacterias en la sangre), neumonía (Estreptococo Grupo B en los pulmones) y
meningitis (gérmenes en el cerebro y sus cubiertas). Estas infecciones son
más comunes si el bebé nace antes de tiempo, es decir prematuro, si es
afroamericano o si hay evidencia de infección placentaria o del bebé antes
del nacimiento.
Los médicos y enfermeras
ahora saben como tratar rápidamente una infección por Estreptococo Grupo B y las tasas de
muerte han disminuido a menos de 1 en 10 recién nacidos infectados. Entre las
secuelas de esta patología se incluyen la ceguera, la sordera, la parálisis
cerebral y el retraso en el aprendizaje. Obviamente, necesitamos mejorar las
estrategias de prevención y de tratamiento para las infecciones por Estreptococo Grupo B y por otros
gérmenes que producen daño en el embarazo y al nacimiento. Hoy sabemos que el
Estreptococo Grupo B causa otros problemas en madres y niños aparte de la sepsis temprana que
ocurre en la primera semana de vida. Como otros gérmenes, incluyendo la
E-coli, que también se encuentra en el tracto gastrointestinal, el Estreptococo Grupo B produce pérdidas fetales al principio del embarazo. En un trabajo de
investigación se reconoció al Estreptococo Grupo B como el germen más comúnmente identificado
en las muertes neonatales.
Hay muchos aspectos de la
infección por Estreptococo Grupo B a tener en cuenta. La presencia de una cantidad
identificable de Estreptococo Grupo B varía de 1 a 20 mujeres a 1 en 3 mujeres embarazadas.
Menos del 5% de las madres o 1 en 20, están tan colonizadas que el Estreptococo Grupo B puede cultivarse en
orina. Luego, al momento del nacimiento, alrededor de la mitad de los nacidos
por parto vaginal pueden estar colonizados con SGB en el momento que pasan el
canal del parto y estos chicos pueden infectarse con el Estreptococo Grupo B. Cerca de 1 en 200
chicos expuestos se infectan especialmente si son prematuros, hijos de madres
diabéticas o de madres con el antecedente de algún hijo infectado con Estreptococo Grupo B.
También sabemos que las
madres que están tan colonizadas que tienen el germen en orina, tienen el
doble de riesgo de tener un hijo prematuro o de romper la bolsa. Un estudio
en Dinamarca mostró que el uso de penicilina disminuyó estos riesgos.
Los microorganismos tienen
una especial atracción por los tejidos del tracto genital. Muchos gérmenes
del Estreptococo Grupo B tienen
unas moléculas especiales que pueden disolverse en el cuello. Muchos de estos
gérmenes producen toxinas que pueden dañar al bebé y la placenta antes de
nacer. La madre y el bebé tienen defensas contra el Estreptococo Grupo B pero puede no ser
suficiente si la cantidad de gérmenes es muy grande. Las contracciones
uterinas pueden remover los gérmenes y permitir el ascenso desde la vagina al
tracto genital interno.
El Centro para el control y
la prevención de enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention) y
las sociedades de obstetricia y pediatría recomiendan distintas estrategias
para prevenir las infecciones por Estreptococo
Grupo
B. Estas pueden prevenir casi el 80% de las infecciones en la primera semana
de vida. En 1995, el CDC publicó las normas para el tratamiento de la mujer
en trabajo de parto y en el parto.
El tratamiento con
penicilina durante el trabajo de parto puede basarse en el resultado positivo
de un cultivo o utilizarse los antibióticos de manera profiláctica. A las
mujeres con cultivo positivo en vagina o recto se las trata con antibióticos
de manera profiláctica durante el trabajo de parto. Algunos médicos deciden
dar tratamiento antibiótico cuando existe alguna complicación como la
prematurez o la ruptura de membranas por más de 18 horas o en presencia de
fiebre. Otras circunstancias que requieren tratamiento antibiótico incluyen
la prematurez por rotura prematura de membranas antes del momento del parto o
si la madre tuvo ya un hijo con infección por Estreptococo Grupo B. Si la mujer va a ser
sometida a una cesárea, es recomendable el uso de antibióticos si así lo
indica el cultivo o si presenta alguno de los factores de riesgo.
El CDC mostró que los
hospitales que tienen protocolos para prevenir las infecciones por Estreptococo Grupo B tienen una menor
cantidad de casos de recién nacidos enfermos por lo tanto es una buena medida
para adoptar. Por otro lado, el hecho de utilizar antibióticos de manera
preventiva aumenta el uso de los mismos y esto puede producir una resistencia
antibiótica. Además, esta medicación puede provocar reacciones serias en las
madres alérgicas a la penicilina. Sin embargo, los beneficios son mucho
mayores ya que el uso de estos antibióticos salva la vida de muchos bebés.
El Estreptococo Grupo B no pasa a la leche
materna. Se debe informar a las madres que la lactancia otorga anticuerpos
que protegen al bebé de las infecciones. Además, la rutina de lavarse las
manos antes de tocar a un recién nacido disminuye el número de gérmenes.
Los investigadores
continúan buscando mejores métodos para poder prevenir las infecciones por Estreptococo Grupo B. Se probaron
vacunas para dar a madres susceptibles antes o durante el embarazo. Algunos
pediatras indican una dosis de penicilina a los bebés cuyas madres no
recibieron el tratamiento antibiótico adecuado. Las contracciones del trabajo
de parto y los tactos vaginales pueden llevar infecciones vaginales al útero.
El Estreptococo
Grupo B puede producir efectos
devastadores en el bebé y en la madre. La infección no es del todo prevenible
pero hay muchas estrategias que pueden optimizar el cuidado. Se pueden leer
artículos del CDC, el American College of Obstetrics and Gynecology, del
Group B Strep Association y de Jessie Cause. Es importante que los padres
sepan identificar los síntomas de una infección por Estreptococo Grupo B una vez que se les dio el
alta en el hospital.
En los casos de aborto o muerte fetal
se deben tomar muestras para anatomía patológica para que esa información sea
valiosa para futuros embarazos. Se deberían hacer cultivos de flujo al
principio del embarazo y dar tratamiento oral en caso de ser necesario. Cualquier síntoma de vaginitis
debe tenerse en cuenta. Se debe realizar el diagnóstico
del germen que produce la infección y tratarse rápidamente con el mínimo de
tiempo necesario para que el tratamiento con antibiótico sea efectivo.
Es necesario un buen diálogo entre
el obstetra y el pediatra con respecto a los factores de riesgo maternos que
pueden afectar a los recién nacidos. El
Estreptococo Grupo B puede afectar en cualquier
momento del embarazo hasta en los primeros meses del nacimiento incluso luego
de un trabajo de parto y un parto aparentemente normal. Es por eso, que hay
que tratar de optimizar los cuidados para poder prevenir la infección. Para
más información referirse al American College of Obstetrics and Gynecology,
the Centers for Disease Control and Prevention y el American Academy of Pediatrics."
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