Tema Especial

 

Pre eclampsia
por D. Ashley Hill, MD
Pregnancy & Birth
Editorial Advisory Board Member

 

Traducción Dra. Alicia Lapidus

La Preeclampsia, a veces llamada toxemia, es una condición única y generalmente peligrosa que sólo ocurre durante el embarazo. La mayoría de los expertos define a la PREECLAMPSIA como una elevación de la presión arterial en una mujer embarazada de 140/90 o más, con presencia de proteínas en la orina o edema de los pies, manos o caras. Esta condición ocurre más comúnmente durante el primer embarazo, con gemelos o trillizos, en mujeres muy jóvenes o mayores, y cuando una mujer ha tenido preeclampsia en embarazos previos. En general, cerca del 10-15% de las mujeres padecen esta condición durante su primer embarazo, y cerca del 7% de las mujeres que han tenido hijos previos desarrollan preeclampsia en embarazos posteriores. Es interesante, la existencia de una fuerte tendencia familiar a padecer preeclampsia. Un entendimiento cabal de esta compleja y común condición médica puede ayudar a las mujeres embarazadas que desarrollan preeclampsia y a sus parejas.

Los investigadores médicos han tratado permanentemente de descubrir la causa de la preeclampsia. Gran parte de la frustración de los médicos en el tratamiento de esta afección es que no conocemos su causa. Se han propuesto varias teorías, incluyendo anomalías con la placenta, un problema con el sistema inmunitario, un componente hereditario (genético), y defectos en el mecanismo de la coagulación de la sangre. A pesar de ello, nosotros sabemos que la preeclampsia causa cambios dentro de los vasos sanguíneos que les causa "pérdidas" hacia los tejidos. La salida de líquido provoca una "hinchazón" de los tejidos que se visualiza como edema. También causa un aumento de la permeabilidad del riñón, de tal modo que se derraman proteínas en la orina, las que pueden ser detectadas cuando se realiza un análisis. Si la preeclampsia empeora, puede ocurrir también edema del hígado, llevando a un intenso dolor bajo la última costilla del lado derecho, y en raros casos, rotura del hígado con hemorragia. A veces puede ocurrir edema cerebral, produciendo convulsiones, lo que llamamos "eclampsia".

Como no conocemos con exactitud la causa de la preeclampsia, no sabemos como prevenirla. A los estudiantes de medicina a veces se les pregunta "Cómo previene Ud. la preeclampsia?". La única respuesta correcta es "control de la natalidad", ya que esta condición sólo afecta a las embarazadas, y no existe otro modo de prevenirla. Los suplementos de Calcio no parecen ayudar, como alguna vez se creyó, aunque algunos médicos aún lo indican. El Calcio es de uso seguro durante el embarazo. La preeclampsia no puede ser prevenida disminuyendo el consumo de sal o aumentando el consumo de proteínas en la dieta.

La Preeclampsia es más común hacia el final del embarazo, a pesar de que en raras ocasiones ocurre más temprano en el embarazo. Los médicos y las parteras tienden a ver a las pacientes embarazadas más frecuentemente durante el último mes de su embarazo, y parte de la razón de esto es chequear la tensión arterial o las proteínas en la orina. El edema nos preocupa menos, ya que 8 de cada 10 embarazadas lo tiene, lo que lo convierte en un hallazgo casi normal en el embarazo. De todos modos, una tensión arterial elevada, mayor a 140/90 y la presencia de proteínas en la orina, no son normales, lo que nos mueve a preocupación si los encontramos. En muchos casos se solicitan estudios de laboratorio, para descartar problemas de anemia, coagulación, daño hepático y daño renal. Generalmente se solicita un análisis de la orina de 24 horas, donde la paciente recoge su orina durante 24 horas de tal modo que es posible medir la cantidad total de proteínas. Si se diagnostica preeclampsia, el tratamiento puede consistir en reposos en cama (especialmente con la paciente descansando de costado para aumentar el flujo de sangre al bebé), o internación en el hospital, o aún inducción del parto para prevenir peligrosas complicaciones. La decisión de inducir el parto depende de cuan lejos de la fecha probable de parto esté la paciente, y de cómo está tolerando esta situación, indicado por la frecuencia cardíaca y por la ecografía (ultrasonido). También depende de si la preeclampsia es leve o grave. Lamentablemente, si la paciente tiene preeclampsia severa, que empeora a pesar del reposo en cama y de las otras terapéuticas, los doctores pueden tener que indicar categóricamente la inducción del parto, aún si el bebé es muy prematuro. En algunos casos el bebé debe nacer aún cuando los doctores saben que morirá de prematuréz, para poder salvar la vida de la madre. Esta es una trágica situación, que afecta a la madre, a su pareja y a cada miembro del grupo médico que la atiende. Algunas veces se administran variadas medicaciones para prevenir las convulsiones. Esto depende del país donde se vive, pero en USA (N del T: y en Argentina también), la mayoría de los médicos da Sulfato de Magnesio (SO4Mg) Esta medicación produce una sensación de calor, junto con algo de mareo. Ayuda a prevenir las convulsiones (eclampsia), que pueden ser peligrosas para la madre y su bebé.

Si se indica reposo en cama, la tensión arterial y la proteinuria serán evaluadas frecuentemente. Algunas veces es eguro permanecer en reposo en casa, pero en otros casos, es necesario la hospitalización. A pesar de ello, si la presión arterial se eleva demasiado, debe inducirse el parto para prevenir las convulsiones, el daño hepático, renal, o el sangrado. Las pacientes en reposo deben informar inmediatamente de cualquier mancha que vean frente a sus ojos (que puede deberse a edema cerebral), severo dolor en el cuadrante superior derecho del abdomen, bajo las costillas (que puede indicar edema del hígado), sangrado de las encías o de cualquier otra parte(lo que puede significar problemas con la habilidad del cuerpo de formar coágulos), convulsiones, dolor abdominal severo (lo que puede significar sangrado o desprendimiento de la placenta, o disminución de los movimientos del bebé. Cualquiera de estoa síntomas requiere evaluación inmediata.

La preeclampsia es categorizada como leve o grave. La mayoría de los casos son leves, pero algunos son severos, y en casos infrecuentes pueden poner en riesgo la vida. La preeclampsia severa consiste de presión arterial de 160/110 o más, problemas en la coagulación de la sangre, edema de los pulmones de la madre, dolor hepático, grandes cantidades de proteínas en la orina, falta de producción de orina, o síndrome HELLP. HELLP es una sigla que significa Hemólisis, destrucción de glóbulos rojos; Enzimas hepáticas aumentadas (Elevated Liver), y Plaquetas bajas. Los glóbulos rojos dañados pueden llevar a edema y anemia, en tanto que las enzimas hepáticas se elevan por el edema alrededor del hígado. Si se desarrolla un hematoma hepático, puede romperse, causando una hemorragia masiva. Afortunadamente, esto es raro, ya que la mayoría de las mujeres con rotura hepática mueren, en tanto las que sobreviven a veces requieren hasta 100 unidades de sangre transfundida. La disminución de las plaquetas o el recuento bajo, también es llamada TROMBOCITOPENIA en lenguaje médico. Las plaquetas ayudan a la coagulación de la sangre, y cuando los niveles de las plaquetas en la sangre se vuelven peligrosamente bajos, aparece el riesgo de sangrado severo.

Esto puede requerir la transfusión de muchas unidades de sangre y en algunos casos la paciente hasta puede morir por el sangrado que no puede ser detenido. El síndrome HELLP se diagnostica por análisis de sangre y monitoreo cuidadoso, y su tratamiento final es el nacimiento del bebé. Algunas veces es necesario realizar diálisis para los riñones, transfusión de sangre o de plaquetas, o altas dosis de corticoides pueden utilizarse para su tratamiento. El síndrome HELLP debe ser manejado en un hospital de Alta Complejidad, no en casa. Afortunadamente el síndrome HELLP sólo ocurre en el 2 al 10% de todas las preeclampsias.

Las mujeres que han tenido preeclampsia previamente, generalmente preguntan a sus médicos si ellas están a riesgo de desarrollar esta condición en próximos embarazos. Aproximadamente del 20 al 25% de las mujeres con preeclampsia desarrollarán esta patología en los siguientes embarazos. Cerca del 5% de las mujeres con síndrome HELLP pueden esperar desarrollar esta condición en los embarazos subsecuentes. Cuando ocurren convulsiones durante la preeclampsia, esto se llama eclampsia. La posibilidad de que esto ocurra en embarazos posteriores es sólo del 1 al 2%

En resumen, la preeclampsia habitualmente es leve  y tratada con reposo en cama o el parto del bebé, pero en algunos casos puede desarrollarse una enfermedad severa. Esto requiere tratamiento por un doctor especializado en el tratamiento de embarazos de Alto Riesgo, generalmente en centros médicos de nivel terciario, de alta complejidad. La hipertensión en el embarazo puede ser fatal para la madre y el bebé por lo que requiere cuidadoso seguimiento. Afortunadamente, el cuidado médico moderno ha progresado al punto donde la preeclampsia puede ser monitoreada y tratada apropiadamente sin causar serio daño. Por supuesto, como siempre, converse con su doctor y hágale cualquier pregunta que tenga.

D. Ashley Hill, M.D.
Associate Director
Department of Obstetrics and Gynecology
Florida Hospital Family Practice Residency
Orlando, Florida

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